miércoles, 28 de enero de 2015
No se lo que buscas, pero me pierdo en tus formas.
No se ni lo que quieres ni lo que anhelas ni aquello por lo que lloras.
No se si tienes ambiciones, pero tú las mías las conoces todas.
Que yo hablo y hablo siempre
y siempre espero que al algún momento me detengas y pienses
"joder, yo también".
Y que me cuentes aquello que buscas y no encuentras,
tus ilusiones, tus miedos,
y qué se supone que esperas
de mi.
Hace tiempo que perdí el miedo,
pero todavía odio perder el tiempo,
así que dime
tú.
lunes, 20 de octubre de 2014
De como nos hundimos, otra vez, un poquito.
Sentarse, con los ojos cerrados y mecerse lentamente con la música.
Respirar despacio y que el aire mueva la melodía que flota invisible, pero llenado cada hueco de esta habitación. Sentir como algo dentro de ti vibra con cada grito, con cada acorde, con cada verso. Y el pulso a ritmo de bombo y los oídos desmenuzando suavemente cada emoción contenida en un torrente de notas incesante.
Mover los dedos de forma casi inconsciente como si las cuatro cuerdas estuvieran ahí debajo vibrando después de cada golpe.
Notar como va avanzando suave atravesándote. Sale de los altavoces y retumba en todas las paredes y en los objetos y sin embargo a ti,
a ti
te atraviesa.
https://www.youtube.com/watch?v=o_l4Ab5FRwM
Y es una de esas veces mientras fluye lentamente a través que te agarra, fuerte,
y te dejas caer.
El suelo, lejos de parecer duro, es como si se amoldase a tu cuerpo y te dejase hundirte allí donde la melodía te ha lanzado. Un poquito más abajo de cada vez. Y en la quietud parece que la canción puede mover la habitación entera, puede evocar todo aquello que está fuera y traerlo dentro, hacia abajo, hacia el suelo. Y nos hundimos otra vez, un poquito en el lado equivocado del cielo y el lado correcto del infierno.
lunes, 28 de julio de 2014
Remember
Que hoy se me dió por recordar.
Entré en un bar oscuro. En el mismo puto bar en el que he llorado, he reído y que he bebido hasta olvidar todo lo que ahora recuerdo. A saber la cantidad de cervezas que he vaciado dentro y resultan incontables la de veces que he vaciado mi alma dentro de una botella vacía de cerveza para luego pagar por una nueva. Que se me dió por recordar y la música del lugar quiso acompañarme.
https://www.youtube.com/watch?v=ivFYVAntpw0
Esos ojos que me han apuñalado tantas veces como quisieron llamarme zorra y no se atrevieron. Hasta que no pudieron más y las convenciones sociales construídas dentro de tu cabeza saltaron por los aires contigo dentro. Yo que me hubiera dejado la voz mientras tú te dejabas las manos en cada canción de Pantera. Y nunca supiste entenderlo y mentiste mil veces diciendo que si. Y me rompiste mil veces diciendo por los ojos aquello que no te atrevías a vocalizar por miedo a que me escapase volando entre las sombras de cualquier otra ciudad. Y la última vez fue tu odio. Y cosas que pasan y castillos en la red que nunca llegan al mundo real.
Esas manos que me mecían en los conciertos. Que acariciaban todas y cada una de las 6 cuerdas de esa guitarra que me despertaba. Que en algún momento dejaron de coger las mías. Esos abrazos que no significan nada y que siguen siendo mi única vía de escape. Como te mostré todas y cada una de las partes de mi mundo, como tú abriste lentamente el tuyo. Como todo empezó más rápido de lo que ninguno fuimos capaz de admitir y se ralentizó hasta que no quedó nada. Y sigue parado y seguimos despersonalizando cada contacto, cada conversación, cada vez es todo más frío porque así congelados ya no podemos hacernos daño.
Ese pecho sobre el que he dormido más veces de las que puedo contar pero no tantas como me hubiera gustado en su día. Ese tacto especial de las marcas de tu cuerpo y todas las marcas que dejaste en mis ideas para los siguientes. Fue tanto tiempo que no tengo un recuerdo que lo resuma, salvo la risa, las risas constantes ante cualquier cosa. Esas risas que un día se convirtieron en una mala cara y llegado el punto no hubo marcha atrás. Y parece todo tan lejano que suena a una historia que alguien me contó una vez.
Que hoy se me dió por recordaros no a todos, pero si a los que pasaron por ese bar oscuro, por la misma mesa con distintas conversaciones, con distintas versiones de mi misma pero con la misma música.
jueves, 24 de julio de 2014
Objetivos.
Tener metas. Tener algo que alcanzar. Un objetivo que cumplir. Un camino que poder escoger.
Dejar de deambular por la calle a oscuras buscando algún remedio ilegal que arroje algo de luz sobre las baldosas continuamente cambiantes. El suelo que se mueve bajo mis pies y cambia constantemente. Perdería el equilibrio, pero hace mucho que floto a centímetros del suelo sin importarme lo que haya debajo.
Encontrar un nuevo camino. No sé cuantos van ya. Tampoco es que importe.
Emocionarse con una nueva ciudad y que aparezca un billete de avión demasiado caro como para saltárselo. Un obstáculo demasiado largo como para planteárselo porque puede que antes de ir si quiera por la mitad del camino, el suelo ya haya cambiado unas ocho veces por lo menos y no sea transitable.
Todo viene y se va demasiado rápido como para sentirse cómoda con ello.
Y me aburro.
Así que sigo vagando, sin un rumbo, sin una dirección, sin un camino, sin poder perderme más de lo que y estoy.
http://www.youtube.com/watch?v=NE_wDmStK6c
domingo, 29 de junio de 2014
Esas noches.
Otra más de esas noches vacías. De inspiración que viene cuando viene y se va cuando se va. De todos esos sueños que se convierten en pesadillas al despertar. De ese calor que no te deja dormir y esa soledad que te hiela el alma. De todos esos secretos que son solo míos y ya no está claro lo que pasó de verdad y lo que solo soñaste. Una de esas noches en las que mueres antes de dormir y resucitas en sueños.
Una de esas noches en las que una canción detiene el tiempo y te parte en dos dejando que pase lentamente por el medio. Cuando el nudo en la garganta no es suficiente para mantenerse entera y se escapan trocitos de ti volando con otras notas.
And nothing else matters...
http://www.youtube.com/watch?v=0Ia9N9MdSa0
Y la canción se termina y viene la siguiente y la sábana cada vez pesa más, y el calor cada vez me ahoga más y estas cuatro paredes y esa puerta cerrada... Esa puerta cerrada. Cerrada. Esa puta y jodida puerta cerrada y esas ventanas ocultas tras las cortinas. Y no hay salida.
Otra más de esas noches en las que la música lo invade todo y no puedes escapar. Todo aquello que no está terriblemente vacío, duele. Y lo que está vacío, bueno, resulta efímero e insignificante; pero todo lo demás duele.
La elección flojea siempre con un trago en la mano y resulta obvia cuando se desliza por mi garganta, pero en las noches sobrias, es otra historia.
martes, 3 de junio de 2014
Somos libres
El arte no es algo que se ve, no es algo que se escucha, no es algo que se toca ni se saborea. Es algo que se siente. Es como se retuerce todo lo que llevamos dentro al ver, al escuchar, al saborear, al sentir. Es algo que va más allá de toda explicación racional y es sentimiento puro. Es una explosión de todo y nada, de algo que solo existe para cada uno de forma efímera y que jamás es igual para dos personas.
Es la única forma que tenemos de ser libres.
La sociedad nos corta día a día a su medida y a pesar de que trates de resistirte a su efecto esa resistencia en si misma provoca que te tachen de antisistema, perroflauta, asocial o la etiqueta que esté de moda. Persigue tus sueños, pero solo mientras estos estén bien vistos. Sé tú mismo pero solo cuando cumplas los cánones de la sociedad. Ten estilo, pero no demasiado porque la gente te mirará mal. Nos llenan de mensajes contradictorios, nos dicen que somos libres y no lo somos. Nos dicen que debemos ser creativos y nunca se nos da la oportunidad de serlo. Ponen ideales imposibles, inalcanzables, todas esas expectativas que tenemos y que nunca se van a cumplir. Y creamos individuos infelices porque deben ser esto o ser esto otro, cuando lo que deberían ser es lo que quieren, no lo que la sociedad decide por ellos.
Tenemos sueños y nadie les presta importancia y en ese momento en el que puedes decidir, en el que descubres que tu sueño no era un capricho más, ya es tarde. Es tarde para cambiar para escoger otro camino y mandar todo lo alcanzado a la mierda porque al fin y al cabo no es lo que querías.
Dicen que somos libres pero no lo somos. Las cuerdas solo pasan a mis pies cuando tengo un bajo entre las manos. Cuando mis manos sean devoradas por los gusanos siempre va a haber un millón de canciones, de melodías, frases, acordes, notas dentro de lo que quede de mi cerebro. Ese día en el que seamos por fin libres de verdad. Y mientras tanto vivimos en esta jaula, donde las cuerdas aprietan cada vez más y cada noche soñamos con ser libres.
Y a mi solo hay cuatro cuerdas que me hacen sentir libre.
viernes, 25 de abril de 2014
El reflejo en la lluvia.
Volviendo a casa después de un poco de cerveza se piensa mejor. Si además llueve se piensa mojado. Y entre paso y paso el último semáforo antes de llegar a casa.Y pasan los coches pero no es lo que yo veo.
El reflejo de los coches en la lluvia del suelo me absorbe. Es un sinfín de colores atenuados por el asfalto. Es eso que está ahí pero que nadie se para a mirar. Ese gran cochazo que más de uno se giraría a mirar para mi solo es otro borrón colorido. Es bonito a su manera, a mi manera de echo, pero en mi manera de ver las cosas no es mejor que una pequeña carraca que alguien heredó de su hermano mayor. Solo son diferentes. Diferentes colores en la lluvia sin más. Que dos cosas sean diferentes no hace que una tenga que ser mejor que la otra.
A veces no todo es competir o imponer tu opinión sobre la de los demás, de verdad. A veces solo se es diferente.
No sé como se ve mi pelo en el reflejo de la lluvia, pero a mi me gusta como es sin más. Y se ve diferente. Hay quién se atreve a juzgar si es mejor o peor porque sus limitadas cabezas no les permiten concebir la idea de ser simplemente distinto.
No creo estar equivocada. Simplemente no me importa, no me importa si se ve mejor o peor, si es bueno o si es malo porque yo no soy nadie para decidirlo. En realidad nadie es nadie para decidir nada sobre la vida de los demás porque ellos solo miran el coche y nadie se para a ver su reflejo en la lluvia.
No se trata de que yo sea especial y vea cosas que nadie más puede ver, sino que tengo la paciencia, el tiempo y la idea de pararme a mirar. Porque puedo. A lo mejor el mundo debería levantar la cabeza de sus móviles y ver sus propios reflejos en la lluvia. A lo mejor.
http://www.youtube.com/watch?v=txctSn5afAc
O a lo mejor debería dejar de beber cerveza los días de lluvia. Quién sabe.
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